19 jul 2013

Entrevista, el libro Cócteles fuera de serie en Quinta temporada, con El Comidista Tres cócteles para bebedores en serie

Mikel López Iturriaga, El Comidista, escribe en el blog de series Quinta temporada de El País sobre el libro en el artículo "Tres cócteles para bebedores en serie". E incluye las recetas de Gossip Girl, Sensación de vivir y Cheers, con sus ilustraciones y también la de Los Simpson.


Tres cócteles para bebedores en serie

 Más apariciones del libro en prensa aquí.



Los amigos de Quinta Temporada me sacan de mi hábitat natural, que es El Comidista, para que escriba sobre cócteles y series de televisión. Tan arriesgada decisión se debe a tres motivos. Primero, en EL PAÍS se ven con buenos ojos las relaciones sexuales entre blogs (por eso ellos están publicando hoy en el mío una bonita entrada sobre repostería seriéfila). Segundo, han descubierto que llevo una Sue Ellen dentro de mí y que me gusta tanto la tele como los combinados etílicos, por lo que puedo tratar el tema con cierta autoridad. Tercero, acaba de salir al mercado el libro Cócteles fuera de serie, de la periodista Mariló García, con 80 recetas inspiradas en dramas y comedias de la pantalla casera.

Como bien dice García en el prólogo del recetario, las referencias a los copazos no faltan en las series de televisión. Desde que la legendaria mujer de JR Ewing hiciera de la botella una profesión en Dallas, en la ficción se han bebido cientos de miles de combinados, algunos tan emblemáticos como los Cosmopolitan de Sexo en Nueva York o los Margaritas de Modern family. Una de las series más importantes de esta década, Mad Men, arranca con su protagonista pimplándose un Old Fashioned. Pero también hay quien no ve con buenos ojos tanto desparpajo alcohólico, como la condesa de Grantham, muy contraria a la moda de los cócteles en Downton Abbey: "Demasiado excitantes para una hora tan temprana de la velada, ¿no cree, Carson?".

"En todas las series se bebe, y mucho", afirma García. "En prácticamente todas hay un bar. Y, casi siempre, se bebe con indiferencia, como algo habitual. No se entra a juzgar, y yo tampoco lo he hecho en el libro. [En Sexo en Nueva York] Carrie Bradshaw dejó de fumar, pero no de beber Cosmopolitans. La Ley Seca de Boardwalk Empire es una broma: en los títulos de crédito las botellas de whisky golpean los pies de Nucky. Y así fuí buscando guiños: el Central Perk de Friends comenzó siendo un bar y fue allí donde se conocieron los protagonistas. Hasta en una serie como The Walking Dead, el whisky del Gobernador tomó un protagonismo inusual, como elemento de poder frente a su némesis Rick".

Como la comida, la bebida funciona en la ficción como elemento caracterizador no sólo de entornos históricos o geográficos, sino también de personajes. "Valga como ejemplo el caso concreto de Shameless para comentar cómo lo que bebe el protagonista le define igual o mejor que si nos lo explicaran en el guión", asegura García. "Él es un alcohólico, siempre tiene una botella de Smirnoff en la nevera, ha sido vetado en todos los bares de su barrio y sólo puede acudir al de su vecino que siente lástima por él. Siempre bebe Boilermakers -cerveza con un chupito de whisky dentro- pero un día pide un Bloody Mary. Sorprende su elección, hasta que nos cuenta cómo de pequeño su madre le obligaba a preparárselos y daba igual el resultado que siempre le arreaba una hostia. Frank Gallagher brinda con un Bloody Mary porque su madre va a morirse. No se podía haber explicado mejor cómo este desgraciado ha llegado a ser un adicto irreversible".

Una serie de éxito puede poner de moda una bebida, como ocurrió con Mad men, Sexo en Nueva York Downton Abbey, gracias a la cual en el Reino Unido subieron las ventas de jerez. Sin embargo, para García el trasvase televisión-bares no se produce con facilidad. "Un caso muy curioso es el de Angel, el spin-off de Buffy. En él hay un personaje que es un demonio que siempre bebe Sea Breeze. Hasta su muñeco lleva en la mano el cóctel, pero esto no significa que la gente lo vaya a pedir en un bar. Pero tal vez sí se pueden hacer bromas al respecto. Como Sheldon, el cerebrito de The Big Bang Theory, que siempre pide un Cuba Libre... sin ron".

Además de las recetas, ilustradas con humor y aires retro por Alberto García, Cócteles fuera de serie incluye algunos extras bastante apetecibles: cada cóctel va a acompañado de una canción recomendada, y al final del libro encontramos una lista de bares televisivos que existen en la realidad. "Es inevitable ir a Nueva York y recorrer los lugares emblemáticos de Sexo en Nueva York, o de Mad Men, o el Monk's Cafe de Seinfeld (en realidad Tom's Restaurant) y hasta el Cafe Grumpy de Girls en Brooklyn. Pero hay más ciudades donde los bares de la ficción televisiva existen de verdad. En mi caso, llegar al Caesar Palace de Las Vegas y sentir que por allí se recreó la escena de un crimen en CSI Las Vegas o gritar "Nooorm!" al entrar en el bar de Cheers en Boston, es algo que no tiene precio. Para un fan es genial conocer el verdadero Fantagsia de True Blood o el Peach Pit de Sensación de vivir. Este verano abrirá el Mystic Grill de Crónicas vampíricas en Convington, Georgia. Y esta seriefilia parece no tener fin".

Le pregunto a Mariló García si se confiesa, como yo, un poco Sue Ellen. Me responde que se identifica más con Carrie Bradshaw, "que toma sus Cosmos y Martinis por pura diversión, de charla con sus amigas". "Sue Ellen, pobrecita mía, lo mal que lo pasaba siempre escondiendo el vodka en cajas de zapatos. Cuando murió JR en el remake le metió un lingotazo al whisky después de haber estado sobria 20 años. Hay que animarse a tomar otro tipo de combinados que no sean los gin tonics o ron cola de siempre. Era una buena excusa prepararse un cóctel viendo cómo lo hacen en nuestras series favoritas. Por eso, he montado una web llamada como el libro para que los seriéfilos envíen sus comentarios. Seguro que cazan más anécdotas relacionadas con las bebidas".

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